King Pin

Una bolera convertida en pinball. King Pin, fabricada por Maresa en 1974, utiliza bolos, pistas y competición deportiva para dar forma a un electromecánico sencillo de entender y lleno de sabor setentero.

Una bolera convertida en pinball. King Pin, fabricada por Maresa en 1974, utiliza bolos, pistas y competición deportiva para dar forma a un electromecánico sencillo de entender y lleno de sabor setentero.

Béisbol convertido en pinball. Grand Slam, fabricada por Petaco en 1972, utiliza bases, carreras, singles, dobles, triples y home runs para convertir cada tiro en una pequeña jugada de partido.

Dragones, fuego y fantasía en uno de los electromecánicos españoles más llamativos de los años setenta. Dragoon, de Recreativos Franco, combina una poderosa decoración con la tecnología de relés característica de 1976.

México, mariachis y ambiente de cantina dan personalidad a Jalisco, un colorido electromecánico español de Recreativos Franco fabricado en 1976.

Los bolos no están simplemente dibujados en Full: forman parte del propio juego. Fabricada por Recreativos Franco en 1977, utiliza objetivos inspirados en el bowling y una mecánica completamente electromecánica.

Circo, acrobacias y una estética inconfundiblemente setentera protagonizan Impacto, un pinball español fabricado por Recreativos Franco en 1975.

Color, música y estética de cabaret en un genuino pinball español de 1975. Cabaret pertenece a los primeros años de producción propia de Recreativos Franco y conserva todo el encanto de los electromecánicos españoles de aquella década.

Cartas, tréboles y cuatro jugadores en un elaborado electromecánico de Inder. Shamrock, de 1977, demuestra hasta dónde podía llegar la tecnología de relés justo antes de ser sustituida por los microprocesadores.

Ritmo, baile y colores tropicales protagonizan Tasty Samba. Nuestra unidad corresponde a la versión electromecánica para un jugador de este modelo de Inder de 1977.

Una bolera para dos jugadores convertida en pinball. Super Bowling, fabricada por Inder en 1974, utiliza bolos, objetivos y una característica herradura central para trasladar la competición de bowling al tablero.