De los Arcade a los dardos digitales, Benidorm juega

BITÁCORA agosto 24, 2026 Por Jose Angel Alonso

Hubo un tiempo en el que bastaba con una moneda, unos mandos y una pantalla para convertir una tarde cualquiera en una competición. Las máquinas Arcade formaron parte del paisaje de Benidorm durante décadas, especialmente en los locales recreativos, boleras y espacios de ocio donde niños y jóvenes se disputaban partidas que hoy forman parte de la memoria. Ahora quedan muy pocas. Algunas sobreviven en determinados establecimientos, más por su atractivo y su capacidad para despertar recuerdos que por la rentabilidad que generan.

“Las Arcade tienen su encanto”, explica José Galera, empresario del sector que lleva cuatro décadas trabajando en Benidorm. Pero matiza que mantenerlas no resulta sencillo. Las piezas originales son cada vez más difíciles de encontrar y el mantenimiento se complica a medida que desaparecen los fabricantes y los conocimientos técnicos asociados a aquellos modelos. Internet, las videoconsolas y las nuevas tecnologías terminaron además por cambiar las reglas del juego y provocaron el cierre de muchos de los locales que durante años hicieron negocio con las recreativas.

La paradoja es que, mientras aquellas máquinas desaparecen, el interés por recuperarlas no ha dejado de crecer. “Me pregunta mucha gente de antes”, señala Galera, que constata cómo existe una demanda vinculada a la nostalgia. No solo entre quienes vivieron aquella época, sino también entre jóvenes atraídos por la estética y la experiencia de unas máquinas que ofrecían algo diferente a los actuales videojuegos domésticos.

Porque una máquina de conducción aportaba una sensación física de realidad que difícilmente podía reproducirse en una pantalla convencional, mientras que el “pinball” obligaba a interactuar con una máquina que respondía de manera inmediata a cada movimiento. “Las de ahora no tienen el alma de las antiguas”, resume Galera. Aquellos juegos tenían cierto componente infantil pero su cualidad física y social forma parte de su atractivo.