Una grúa, un retrete, un perro furioso y montones de chatarra son suficientes para construir una máquina del tiempo. Junk Yard, de Williams, es uno de los pinballs más desenfadados y peculiares de 1996
Junk Yard fue fabricada por Williams en 1996 y diseñada por Barry Oursler y Dwight Sullivan. La historia nos sitúa dentro de un enorme desguace donde debemos recoger piezas y construir todo tipo de inventos imposibles.
El mecanismo más evidente es una grúa con bola de demolición que utilizamos para golpear los vehículos situados en una zona del tablero. El desguace incluye además un pequeño autobús Volkswagen —el Magic Bus—, la caseta de Spike, un perro poco amistoso, y hasta un retrete capaz de tragarse y expulsar la bola.
Con los objetos recuperados vamos construyendo diferentes artilugios hasta llegar a uno especialmente ambicioso: una máquina del tiempo.
Eso permite que Junk Yard reutilice en sus modos de vídeo referencias a otras máquinas Williams/Bally, incluyendo una invasión de platillos volantes claramente relacionada con Attack from Mars.
Hay además una característica curiosa en el tablero: no tiene ningún pop bumper. Toda la acción se genera mediante rampas, órbitas, mecanismos y objetivos, lo que proporciona una sensación de juego bastante diferente.
Junk Yard no pretende tomarse en serio en ningún momento, y precisamente ahí está buena parte de su encanto.
Datos técnicos
Tipo: Pinball electrónico / DMD
Fabricante: Williams Electronic Games
País: Estados Unidos
Año: 1996
Diseño: Barry Oursler y Dwight Sullivan
Sistema: Williams WPC-95
Jugadores: 1–4 alternativos
Pantalla: DMD
Flippers: 2
Bumpers: 0
Rampas: 3
Multiball: Hasta 4 bolas
Spinner: Sí
Elementos especiales: Grúa, Magic Bus, retrete y Spike
Modos de vídeo: Sí
Producción: 3.013 unidades
